Solo sé que no sé nada. Mientras más leo y estudio a toda la pandilla esta de Citas, mas ignorante me siento. En un principio creía saber algo, pero ahora que compruebo que no sabía nada, tampoco resuelvo saberlo ahora. Pues no es que ahora no sepa nada, ahora solo sé que no tengo certeza alguna de saber lo que sé y de que además sea cierto, por lo que el conocimiento que tengo ahora, en vez de darme alas, me las corta. ¡Qué bendita osadía la de la ignorancia! Con ella si que se vuela (más tortas te pegas, pero bueno).Porque ahora, que positivamente sé que no sé nada, mi única virtud, si es que este es el concepto que se supone que es, que tampoco lo sé ni me importa, es exactamente eso, saber que no sé nada.
Resumiendo: antes que no tenía ni puta idea de poesía escribía sin freno ni cortapisa, ahora que sé, –que sé que no sé nada–, ¿qué coño hago yo para seguir escribiendo?
Ni siquiera sé si terminaré alguna vez la tesis, en cada hoja que leo me detengo días enteros investigando por el placer mismo de saber más, por la curiosidad de conocer y descuartizar a cada escritor que cae en mis manos. Me pregunto cómo, después de leer a estos hijos de puta, sacaré suficiente desvergüenza para seguir escribiendo. Pues salvo la que saco por la que más bien es pura necesidad de escribir , no sé como puedo…
Mientras leo me pregunto
qué puñetas estoy haciendo.
–Solo sé que no sé nada–
discurro entre lo que dice
García Martín de Mateo
y lo que dice Linares
que dice ese tal Bonilla.
Y haciéndome a los hechos y
comiendo consecuencias
cual pitonisa de Delfos
(no se lea poetisa)
nuevamente me repito:
–solo sé que no sé nada–.
Nada es, la única certeza
y lo único que he sacado
en claro entre tanto estudio
poético.
Y en mi propia apología,
en defensa a mi ignorancia
–va la alabanza por ellos–,
diré que la única verdad
pájaro de azules alas,
la que hace al poeta, poeta,
es que se ha de haber vivido
cada verso que se escriba.

Indudablemente, Chelín, tus versos, tus textos emanan vida y reflexión; la misma que hace que, en algún instante, sonría de manera cómplice contigo, a través de tus magistrales palabras. Gracias por compartir tu vida entre gratas lecturas de experiencia. La nuestra, por cierto, tan cercana como intensa y apasionada. Besos.
«Cercana, intensa y apasionada» escribes, uf, anda que… «Vivir y ser vivida» es un verso que quité del poema, no hacía falta…y bueno, gracias. Besos