ARGAN OIL
He vuelto a hacerlo.
Juré por dios, (por dios que no se puede ser más tonta),
le juré frente al espejo que no volvería a hacerlo
y hoy la he dejado allí, desconcertada.
En un anochecer templado
como nube de plomo me encontró, extraña y gris.
Mis pies volvían de pisar tierra de tumbas,
despedida de un amigo ¿quizá por eso?
(aprovecho para decir que yo quiero fuego,
que de mí no quede más que ceniza
y si es posible nada. Quiero gastarme toda).
Cuando apenas vi llegar la noche
un ejército de almohadas encontró mi cabeza
llenas de cuentos de pájaros cantores
combates medievales y un volador
de pluma extraordinaria. Volé con él
sin carné, ni escuela, vamos, una novata,
y otra vez, como si resbalase por un cielo de aceite,
volví a romperme el ala.
Y arrepentida ahora, a ella he vuelto rota
( tú sabías mitad de luna mía que en este vuelo no hay mañana )
a ella que soy yo, de la que hablaba.
Por cierto esta entrada de blog siendo -por lo que parece- anterior en el tiempo, ha aparecido con posterioridad a la de fecha 26😄😄
Como creo intuías, lo hice queriendo, ya sabes.
Lamento discrepar una vez más. Ni una novata», ni una «tonta» son conscientes de sus propias debilidades, y tú lo eres. Esa es tu mayor fortaleza y lo que, en última instancia, te permite tomar las decisiones más acertadas. En ese sentido, viendo tu trayectoria vital, no sueles equivocarte mucho… ¿no te parece?
Un beso fuerte.
Bien el poema! Como creo conocer el argumento , no apreció debilidades ni errores. En todo caso comparto lo que dice Esther .
Gracias
Bueno, no sé E, creo que sí suelo equivocarme bastante, pero opino que es la única forma de aprender,(eso al menos es lo que yo les digo a mis alumnos, que se aprende mucho más de los errores que de los aciertos). Si se asumen, claro. Muchos besos.