Archivo | junio, 2014

aforiche 13

21 Jun

Eclipse: desaparición – abandono. Hecho en el que la luz, procedente de un cuerpo celeste, es bloqueada por otro.

Tal vez nuestra realidad, como la de un eclipse, no sea más cierta que el color blanco, visible por la superposición de otros fragmentos de color. Que se percibe a consecuencia de la proyección de una  luz intensa sobre su espectro visible. Tal vez la verdad de cada persona, como el blanco, está sujeta a las superposición de otras realidades y a  la luz que recibe de otro seres interpuestos en su camino. Tal vez, los tonos de la verdad, como los que adopta la claridad máxima, dependan de la desviación que cada persona tome durante su exposición como espíritu visible en la vida. Mientras que la visión de un eclipse de sol es subjetiva, reside en la sensación del que lo observa y no en el sol, la visión de un eclipse lunar sucede cuando esta deja de recibir la radiación solar y entra en el lado de sombra de la tierra. Pero su visión es siempre objetiva.

luna roja

Tal vez la realidad de cada persona sea solo un reflejo subjetivo de una luz ficticia. O tal vez, lo único real sea  nuestra parte oscura, lunática, esa que se abandona y  es capaz de amar. Que se desangra, se hace blanca, desaparece. Acaso sea lo oscuro nuestra única verdad.

adorno

“There is no dark side of the moon really. Matter of fact it´s all dark”

 Eclipse, Pink Floyd

 

la suerte de la fea

15 Jun

la suerte de la fea

Con que la suerte de la fea, ¿eh? Anda que…justo cuando estaba metiéndome en la bañera, justito entonces me puse a pensar en ese refrán y pensé: ¿la suerte de la fea? El que escribió este refrán era tío, porque para mí que la fea diría que » y una mierda». Para mí que el refrán si lo hubiera escrito una mujer vendría a decir así: — la suerte del más feo, hasta la fea y no digamos la más guapa, la desea—, porque en verdad que la más guapa en este mundo tan mundO, es la que lo tiene más feo.

Pensaba yo en Sor Juana Inés de la Cruz, poeta nacida allá por el siglo de Oro en México, en 1651, que le rogaba a su madre la dejara vestirse de hombre para poder leer y estudiar y puesto que no, tuvo esta que meterse a monja. Que fue el único modo que encontró para poder expresarse, es decir, poder escribir cómo y lo que pensaba. Y que me parece a mi que estando como estamos ya en este el siglo ¿veintiuno? A monja no, pero que…no hay maneras, vamos. Que menos mal que no soy yo de las guapas rubias y altas, como mi hija o algunas de mis colegas y amigas, porque si no, ni esto. Porque hay quien me ha dicho (y me lo ha dicho un tío competente, que conste, claro que será competente mientras  no le roce en los huevitos este tema) lo siguiente:

—vaya tela cómo nos pones, no? Y yo toda extrañada  le dije:

—¿a, sí? Bueno sí, pero no. Y él con sonrisa condescendiente me contestó:

—No pero sí, ¿no? Pues tú sabrás. A lo que yo le contesté:

—Pues eso. Que es a lo más que  llegamos a entendernos.

Y me puse a pensar si tal vez  a esto era a lo más que podíamos llegar  a entendernos hombre y mujer en la mayoría de las cosas. O si tal vez, era nuestra sociedad y cultura la que nos la jugaba tanto a unos como a otros.

SorJuanaInesCruzÓleo de Jennifer Randall

“Hombres necios que acusáis

a la mujer sin razón,

sin ver que sois la ocasión

de lo mismo que culpáis

                 Sor Juana Inés de la Cruz

 

 

 

aforiche 12

14 Jun

mnto sol

En cualquier etapa de la vida hay siempre un momento que es —el momento—.

adorno

aforiche 11

11 Jun

s ch

Y es tanto dolor ya, que ya no duele nada.

adorno

 

a mitad de camino

9 Jun

                                    Variaciones                                                                                            a mitad de camino

cardo

I

Quisiera dibujarte con palabras

con pincel no me atrevo, no hay lienzo que

quisiera dibujarte con palabras

se me emborrona la suerte, se me aparece el miedo.

*

la foto

II

Quisiera dibujarte con palabras

con pincel no me atrevo,

no hay lienzo que.

Quisiera dibujarte con palabras

mas,se me emborronan las letras

se me aparece el miedo.

aforiche 10

1 Jun

Se vende – vender Se

la foto

Ayer, tras una agradable velada con ciertos escritores que habían estado firmando libros en la Feria del libro, me puse a pensar en uno de los miles de elocuentes, divertidos e irónicos comentarios  que surgieron mientras cenábamos. Eso de que (la situación es indiferente al tema) hasta qué punto uno es capaz de venderse o no. Cuando volvía a casa, me preguntaba a mí misma si yo sería capaz de venderme por llegar a ser alguno de los buenísimos escritores con los que cené. Y honestamente creo que sí, que lo haría. Pero esta cuestión, mi capacidad de venderme, no la encuentro escandalosa en absoluto, pues pienso que todos en algún momento de nuestra vida podemos llegar a vendernos.

La cuestión no radica en si seremos capaces o no de vendernos, ni siquiera el que lo hagamos. Lo importante es, en mi opinión, si seremos capaces de asumir con dignidad y elegancia el precio y las consecuencias de lo que nos haya costado hacerlo.

adorno