diario tesis – enero 11

11 Ene

  la gran estafa

la foto

Fui a ver una película, La Grande Bellezza, de Paolo Sorentino. Buenísima película, sí, de esas que sales con un regusto a “qué buen rato”. Con esas  ganas que entran de fijarte imágenes y expresiones en la cabeza para después descuartizarlas  con ayuda de la música escuchada, que también era buena, y muy acertada. Comentando a la salida la película con X (he decidido nombrar con letras a mis amigos), este opinó que uno de los pocos puntos flojos de la película es cuando el protagonista, tras la celebración de su  65 cumpleaños, hace el amor, quiero decir, echa un polvo con una atractiva mujer, rica y más joven que él y dice algo así (a lo Fellini): “a partir de cierta edad un hombre no solo busca sexo en una mujer…ya no tengo tiempo para perderlo en cosas que no me apetece hacer” y se marcha sin decirle ni siquiera adiós. Yo me quedé pensativa, me hizo gracia no sabía por qué, tanto el comentario del protagonista –Pep–, como el  de mi amigo. X me decía, con bastante lógica, que un hombre de esa edad no le hace “ascos” a una señora como esa, al igual que dudaba que Pep tuviera sesenta y cinco años pues a pesar de tener buena planta,  aparentaba más. ( Yo creo que en verdad lo que pasó es que el director de la película trató de tirarse a esta actriz durante el rodaje, pero como no pudo porque no se empalmó, y por eso tan masculino de no reconocer nunca nada, le dio la vuelta a la cosa),pero bueno, este argumento mío  era tan  totalmente infundado e imposible de corroborar  que tuve la precaución de callarme.

Y como siempre, al darme esta mañana uno de esos baños en los que mi pensamiento surrealista proporciona tanta  lucidez a mi realidad cotidiana, me dio por pensar  mientras me  descubría una cana en el pubis, que es curioso lo de la vida bella esta que vivimos. De modo que te pasas  la mayor parte de tu vida esperando encontrar a un hombre que te llene, ( y no precisamente de mierda), se entiende. Un hombre  que además de amor te de  sexo (atención que el orden es importante), y que sea tu compañero de aventuras. Y resulta que es  después de haberte dado unos cuantos chocazos durante media o  tres cuartas partes  de tu vida intentándolo, cuando te das cuenta que ellos persiguen algo completamente diferente, o sea, a la de las tetas más gordas.  Y resulta que entonces, cuando tú ya has desistido de tal empeño, que suele ser cuando te encuentras esa primera cana ahí, cuando empiezas a vivir de verdad; a no buscar nada, a disfrutar del sexo, de los amigos, del cine… Es entonces –tócate las pelotas– cuando precisamente a  ellos les da por buscar  algo más en una mujer. Cuando sucede que ahora a ti, lo único que te interesa de ellos, acaso, sea el sexo.

2 respuestas to “diario tesis – enero 11”

  1. Avatar de E
    E enero 11, 2014 a 16:30 #

    No puedo estar más de acuerdo contigo. La vida misma. Same old story…

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